Las paritarias son clave para las metas del BCRA de 2017

Ámbito Financiero. 4 de noviembre de 2016.

Difícilmente los sindicatos acepten un 17%, pero tampoco es cierto que deban exigir la inflación 2016 para recomponer el poder adquisitivo del salario. Hasta un 20% sería el escenario menos conflictivo.

EscenariosLas paritarias 2017 son una dura prueba para la meta de inflación del 17% que puso como objetivo el Banco Central para el año próximo. Un aumento en los salarios muy por encima de la meta del BCRA puede ser fatal por dos motivos: primero, pondrían en duda la credibilidad del plan; y, segundo, obligaría al BCRA a llevar adelante una política monetaria más contractiva, que aniquilaría cualquier brote verde que se anime a germinar en el primer trimestre.

El porcentaje de aumento en las remuneraciones no es una variable que decide la mesa chica del Comité de Política Monetaria. Por más que los modelos con expectativas racionales nos dicen que hay que ser forward looking, lo cierto es que es poco probable que se puedan domesticar los animal spirits de los sindicalistas. Para analizar la pelea que se viene y sus posibles resultados vamos a plantear un ejercicio teórico sobre la evolución del salario en la Argentina en el pasado reciente y lo completaremos con 4 escenarios para 2017. Imaginemos que un trabajador ganaba $100 en diciembre de 2014 y que el nivel de precios era $1. En marzo de 2015 su salario aumentó un 28,3% y permaneció constante por doce meses, hasta que en marzo de 2016 volvió a aumentar. Supongamos que este segundo aumento fue un 33,5%. Si deflactamos el salario nominal por el IPC de la Ciudad de Buenos Aires, obtenemos un salario real promedio para 2015 de $109,3 y de $102,9 en 2016 (para octubre y noviembre/diciembre estimamos una inflación mensual del 2,5% y del 1,7% respectivamente). La caída del salario real en 2016 representa una baja de casi un 6% en relación con el año anterior.

Ahora vamos a plantear cuatro escenarios diferentes que varían según los aumentos de salarios en marzo de 2017 (17%, 20,4%, 29,2% y 38%) y, en cada caso, calcularemos el salario real promedio para el próximo año, bajo el supuesto de que la inflación mensual es del 1,3% (17% anualizada). Los resultados se resumen en la siguiente tabla y se describen a continuación.

• Utopía": El aumento en paritarias es del 17%. Es el escenario preferido para el Gobierno pero difícilmente alcanzable ya que el salario real promedio para el año cae nuevamente y queda en $100,4 (-2,4% en relación al año anterior y -8,9% en relación a 2015).

• Middle Ground": En este caso el aumento en paritarias es de un 20,4%: Bajo nuestros supuestos, éste es el aumento que deja el salario real promedio en 2017 igual que en 2016 ($102,9). No pone en riesgo las metas de inflación pero implica una concesión importante por parte de los sindicatos en términos de poder adquisitivo en comparación con 2015. El diferencial entre los aumentos de salarios y los precios se podría equilibrar con un aumento en el tipo de cambio nominal por debajo de la inflación, lo cual implicaría una apreciación real del peso.

• Sindicatos Combativos": El aumento en paritarias es del 29,2%. Bajo nuestros supuestos, éste es el aumento que deja el salario real promedio en 2017 igual que en 2015. Es prácticamente imposible que la meta de inflación del 17% se cumpla en este escenario. El BCRA se vería en la disyuntiva de abandonar la meta o hundir a la economía en una recesión mayor a la actual en un año electoral.

• Guerra Declarada": Con un aumento del 38% (y bajo el supuesto de que los precios suben al 17% anual) los sindicatos lograrían llevar el salario real promedio en 2017 a $115,2. Esto implica que el salario real promedio de 2016/2017 es igual al salario real promedio de 2015. El BCRA tendría que abandonar la meta de inflación ya que no es consistente con la suba de salarios perdiendo su reputación.

Los números de este ejercicio son una calibración muy rústica de un modelo estilizado pero creemos que son útiles para ilustrar el siguiente punto: paritarias al 17% implican una caída real del salario y difícilmente sean aceptadas por los sindicatos, sin embargo no es cierto que si la inflación en 2016 cierra en un 41% entonces el aumento en las paritarias tiene que ser igual o superior a dicho valor para recomponer el poder de compra del salario.