Todavía mucha gente duda de que haya luz al final del túnel

Ámbito Financiero. 26 de mayo de 2018.

"Todavía mucha gente duda de que haya luz al final del túnel", aseguró la experimentada economista Diana Mondino, al referirse al actual "proceso de transición" de la economía, en el que "todavía hay fuertes debilidades financieras, que se venían arrastrando y se han agudizado en las últimas semanas". La directora de Asuntos Institucionales de la UCEMA y profesora de Finanzas en esa casa de estudios considera, sin embargo, que sí existe una salida, aunque la clave está en "mostrar una fortísima acción para alcanzar resultados contundentes. Por ejemplo, reduciendo el gasto, pero en aquellas cosas que no sean productivas".

En una charla con ámbito.com en el marco del Congreso del IAEF, también alertó por la "grave crisis" que generó la sequía en el sector agropecuario y su impacto en el crecimiento para ese año: "Realmente afecta a una enorme cantidad de población del país, de superficie geográfica, y sobre todo de actividad económica. Lo consideraría como una de las razones de la turbulencia que hemos tenido". Mondino, exjefa para la región en Standard & Poor's, y portadora de la antorcha olímpica en los Juegos Olímpicos de Beijing, se refirió además a las negociaciones con el FMI; al nuevo rol del ministro de Hacienda Nicolás Dujovne; e hizo un llamado al Gobierno para que encauce la discusión pública "hacia productividad".

Periodista: ¿Cómo analiza este momento de la economía tras la reciente crisis cambiaria?
Diana Mondino: Claramente Argentina está en un proceso de transición en donde todavía hay fuertes debilidades financieras, que se venían arrastrando y se han agudizado en las últimas semanas. De hecho todavía mucha gente duda de que haya luz al final del túnel. Sinceramente creo que la hay, pero hay que demostrarlo. El Gobierno debe mostrar una fortísima acción para alcanzar resultados contundentes. Por ejemplo, reduciendo el gasto, pero en aquellas cosas que no sean productivas.

P.: ¿Cómo evalúa la decisión del Gobierno de acudir al FMI en busca de ayuda financiera?
D.M.: Es financiación barata. Para la gente joven quizás tal vez sorprenda porque tiene muy mala fama. El FMI es rechazado en ciertos lugares del mundo porque propone programas de largo plazo con condicionalidades, pero en realidad otros préstamos más caros también tienen unas condicionalidades implícitas que es que cuando a los inversores no les gusta lo que hacés no te prestan más. Es algo positivo para Argentina en el sentido de contar con financiación. Hasta ahí estoy de acuerdo. El asunto es qué se hace con ese dinero. Si es para financiar una transición me parece bien, si es para gastos corrientes es suicida.

P.: ¿Usted tiene dudas de lo que haga el Gobierno con el dinero?
D. M.: El Gobierno anunció que lo va a hacer con fines bastante claros y específicos, el asunto es si lo logra. Durante la semana hemos tenido el problema con sindicalistas del subte que encarecen completamente cualquier proceso que haya. Y lo que Argentina necesita es aumentar productividad, así todos tendríamos mayor retribución. Tengo fuertes esperanzas que el Gobierno logre encauzar la discusión hacia productividad.

P.: ¿Hasta dónde cree que se ajustarán las previsiones de crecimiento e inflación para 2018?
D. M.: No tengo estimaciones. Lo que sí sé es que la sequía y posterior inundación ha sido extremadamente grave, muchísimo más de lo que cualquiera dice. Realmente afecta a una enorme cantidad de población del país, de superficie geográfica, y sobre todo de actividad económica. Lo consideraría como una de las razones de la turbulencia que hemos tenido. No impacto solamente el tema fiscal, las Lebac, o la política monetaria, hay mucha gente con destrucción de capital en el campo. Es probable que la caída del 5,5% interanual que mostró el EMAE en el sector agropecuaria sea optimista, ojalá sea solo -5,5%.

P.: ¿Cree que el Gobierno ha tomado nota de esta situación? Se habló esta semana de ralentizar la baja en las retenciones de la soja, pero luego se desestimó...
D. M.: Sabe perfectamente cuál es la situación, pero necesita dar una imagen de optimismo. El Gobierno tiene un verdadero dilema ahora porque si manejó esta preocupación y ahora dice que tiene que reducir el gasto fuertemente, al mismo tiempo no puede estar diciendo que está todo bien, necesita escoger una de las dos líneas argumentales. De todas maneras, cualquiera que sea la línea argumental lo que tiene que hacer es reducir el gasto, pero en cosas que no sean productivas. Me desespera cuando se habla de reducir obras de infraestructura que es lo que magníficamente está haciendo este Gobierno. Es justamente lo que yo no reduciría.

P.: ¿Qué gasto reduciría si usted fuera Dujovne?
D. M.: Hay mucho gasto que quizás no sea productivo o que no tenga un impacto directo en la productividad del sector privado que a lo mejor pudiera reducirse. Lo que también debe trabajar el Gobierno es en la asignación de responsabilidades. Es decir, qué obligaciones tienen las provincias, y cuáles el Estado nacional. Todo el mundo cree que todo es responsabilidad de estado nacional y no es así. Salud y educación, por ejemplo, son provinciales.

P.: En ese sentido, ¿cree que el nuevo rol que tiene Dujovne como ministro coordinador puede ayudar modificar esa percepción?`
D. M.: Creo que todos ya trabajaban en conjunto mucho más de lo que sabemos o creemos. Siempre tiene que haber alguien que dice que no, y me parece muy valiente de Dujovne ser el malo de la película. Lo felicito por el coraje que tuvo para hacerlo.