La ola verde

Bastión Digital. 1 de abril de 2016.

El 22 de abril el presidente Macri viajará a Nueva York a firmar el Acuerdo de Paris. En su discurso ante el Congreso, le pidió a los legisladores que aprueben el Acuerdo como forma de mostrar el compromiso del país en la lucha contra el cambio climático. Aunque hay mucho trabajo por hacer y existen algunas dudas, todo indica que el gobierno va “enverdeciendo" su discurso.
Si uno recuerda el debate presidencial de 2015, Macri solamente nombró en una oportunidad el tema ambiental y lo hizo para referirse a la necesidad de impulsar las energías renovables. Ahí su discurso tuvo poquísimo verde, tal como la coloración del logo del frente Cambiemos. La alocución en el Congreso, sin embargo, además de volver a mencionar la cuestión de las energías renovables, incluyó dos referencias a lo ambiental: la voluntad del Gobierno de fortalecer los controles a la actividad empresaria y el pedido al Congreso para que apruebe el Acuerdo de París como forma de mostrar el compromiso del país en la lucha contra el cambio climático.

En otros ámbitos, el Presidente y su equipo han dado algún detalle más sobre cómo planean “enverdecer” al país (ya sea disminuyendo emisiones o aumentando la captura de gases contaminantes, por ejemplo, en los bosques). En un acto que encabezó con Gerardo Morales en Purmamarca, Macri anunció la puesta en marcha de un proyecto de parque solar en la Puna jujeña. El subir las tarifas eléctricas incentivó el ahorro de energía, con la consecuente reducción en las emisiones. Decidió, por otro lado, que el corte de etanol en las naftas argentinas aumentará del 10% actual al 12%, a partir de mayo. Resolvió también ampliar los fondos destinados a cumplir con la Ley 25.080 (de promoción a las inversiones en bosques cultivados) de $100 millones a $265 millones para el ejercicio de 2016. Y, en algunas entrevistas de los últimos días, el Presidente reiteró su vocación de hacer cumplir las leyes que tuvieran que ver con cuestiones ambientales.

Así y todo queda mucho trabajo por hacer y también algunas dudas. Macri dijo que pretende que el Congreso “apruebe lo antes posible los compromisos que asumimos en la última Cumbre de Cambio Climático en París”. Leído estrictamente, esto querría decir que está convalidando la contribución nacional que presentó el gobierno de Cristina, la cual implica una reducción de entre 15 y 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero (respecto del escenario que se proyectó hubiese ocurrido si no se hubiere adoptado ninguna política de mitigación del cambio climático desde 2005 hasta 2030). La misma ha sido catalogada de insuficiente por la comunidad internacional. Otra interpretación posible (y seguramente la más probable) es que el Presidente quiera ratificar el compromiso del país en sentido amplio. Esto buscaría afirmar ante la comunidad internacional que va a tener una política de cambio climático fuerte, aunque sus equipos no hayan definido aún nada específico respecto de la contribución nacional que se presentó en París.

Como la gran mayoría de las contribuciones nacionales, la de Argentina incluye una serie de políticas existentes que se pensaba que continuarían y otras que se proyectaba que el nuevo gobierno adoptaría. Decidir cuidar el medio ambiente no es una tarea fácil, se requiere pensar en distintos actores (comunidad y empresas), distintos sectores (agroindustria, energía, salud, etc.), distintos niveles de gobierno y disciplinas científicas. Se va acercando la fecha del viaje del presidente a Nueva York para firmar formalmente el Acuerdo de Paris (que luego debe ir al Congreso), así que todo apunta a que el discurso se enverdecerá cada vez más en la cercanía del 22 de abril. Las políticas van de a poco acompañando las palabras.