El pique corto de la tortuga ¿qué estamos festejando?

El Cronista. 21 de mayo de 2018.

Cuando a una tortuga se le exige un sprint, se corre el riesgo de que se le desgarre el gemelo. Perdimos dos años sin plan económico aplicando el “duranomics” entendido como aquel proceso de marketing comunicacional en donde nunca se le anuncia una mala noticia al electorado y en donde a los problemas económicos en vez de corregirlos, se los exacerba. Poner al marketing por encima de la economía resultó ser una ingenuidad carísima y el mercado tuvo que encargarse de hacer algo que nuestro Presidente venía esquivando: dejar de subestimar a los argentinos y contarles finalmente que estamos en estado de absoluta bancarrota. Ahora que en el corto plazo se está calmando el delirio del dólar de los últimos días, se debería venir la rendición de cuentas, esta torpeza fue carísima y sin embargo, sólo percibo una tibia autocrítica amarilla teñida del tono políticamente correcto que siempre ha caracterizado a un gobierno que solo semanas atrás nos relataba que lo peor había pasado. Noto incluso mucho optimismo en torno a una severa derrota y como están las cosas, me preocupa que en el próximo año y medio nuestra honorable clase política se patine también al préstamo del FMI y en eso, oposición y oficialismo, son socios. Lo único que no se ajusta en este país son los beneficios de los dirigentes.