Efecto y distorsiones de los impuestos en los incentivos a la inversión y en los precios: Comparación Argentina - Estados Unidos

Documento de Trabajo. Junio de 2016.

El crecimiento económico y la generación de empleo requieren de empresarios que inmovilicen recursos en la forma de capital en las empresas. Estos vehículos jurídicos se establecen para explotar oportunidades de negocios, y los accionistas que comprometen su capital esperan obtener por el mismo una rentabilidad que les compense por el riesgo que están asumiendo en comparación con alternativas existentes y disponibles de inversión. La realidad de la economía argentina durante las dos últimas décadas y en períodos más recientes muestra que en general un accionista de empresas locales con cotización pública no ha obtenido una renta por encima de un accionista similar que invierte en empresas con cotización pública en Estados Unidos, a pesar de estar en un entorno donde asume un mayor riesgo. Esta realidad en lugar de incentivar la inversión la desestimula. Entre los aspectos que generan efectos como los mencionados podemos encontrar el sistema impositivo argentino. En el presente trabajo nos enfocamos en el efecto que tiene sobre los precios y sobre la rentabilidad hacia el accionista de potenciales distorsiones económicas y financieras generadas por el sistema impositivo, y el efecto sobre lo que se lleva el Estado de las empresas y lo que se llevan los accionistas. Puntualmente nos referimos al efecto de los impuestos sobre la rentabilidad del capital (en lo que se refiere a alícuotas de ingresos brutos, impuesto al valor agregado, seguridad social y ganancias), y al efecto de la superposición de impuesto al valor agregado e ingresos brutos, que termina generando un equivalente de impuesto al valor agregado con una alícuota superior a la vigente por ley. Entre las posibles soluciones que se pueden explorar, se sugiere la posibilidad del cómputo de cargas sociales, en particular las contribuciones de la seguridad social, como crédito fiscal de impuesto al valor agregado, la eliminación del impuesto a los ingresos brutos, la reducción de IVA y la introducción de un esquema progresivo de alícuotas de impuesto a las ganancias con la posibilidad de ajuste por inflación. Esquemas impositivos más eficientes permiten niveles de precios más bajos y más competitivos, mayores rendimientos al capital y menores distorsiones, y por ende estimulan la inversión, el crecimiento económico y la generación de empleo.