La luna de miel de Macri se acabó cuando asumió

El Economista. 19 de abril de 2016.

Por Alejandro Radonjic

¿Tiene un único plan el equipo económico, hay varios integrantes con diversos planes o prima en todos ellos el “paso a paso”?
Yo no creo que haya un Plan Económico globalmente definido, con metas e instrumentos. Hubo cuatro tareas prioritarias que se cumplieron bastante bien: remover cepo, reducir retenciones, ajustar tarifas (aún falta algo) y arreglar con los holdouts. La última está en camino de realizarse, falta aún conseguir los fondos para realizar el pago. Allí se verá qué grado de confianza ha logrado la Argentina en los mercados de capitales. Más allá de esta emisión de Bonos por alrededor de 15 mil millones de dólares, no veo ninguna medida económica de importancia que esté lista para ser aplicada en el horizonte cercano. Lo cual no quiere decir que no exista, sólo que no hay anuncios.

Hace unos días, en una charla en la Universidad del CEMA, advirtió que una parte muy importante del gasto público está indexado por ley y que, por lo tanto, es muy complicado de apelar a la receta clásica de licuarlo en términos reales. ¿Cree que al Gobierno le costará mucho más de lo que cree mejorar el estado de las cuentas públicas y qué implicancias económicas tendrá el hecho de que el déficit siga en sus niveles actuales?
El déficit actual es insostenible porque es infinanciable con la inflación actual. Tampoco creo que subir la inflación aporte más recursos ya que debemos estar cerca del máximo de recaudación de ese impuesto, porque la mayor inflación deteriora el otro déficit, el cuasi-fiscal. No creo que los mercados de capitales nos ayuden a postergar un ajuste fiscal-y estructural e institucional- que es absolutamente necesario. Y si lo hacen, serán unos pocos arriesgados, a tasas altísimas, que nos llevarán nuevamente a una situación de problemas de pagos.

En las últimas semanas, el Gobierno se puso a gastar nuevamente y, quizás a sabiendas que entrarán dólares por la resolución del litigio en Nueva York, parece haber perdido su compromiso con el ajuste fiscal. ¿Coincide?
Si, totalmente. Veo al Gobierno muy laxo en términos de reducir el gasto público y favorable a implementar políticas de más gasto social, que son incompatibles con la delicadísima situación fiscal. Los dólares que entren van a venir a refinanciar una deuda que no estábamos pagando. Va a ser difícil conseguir fondos frescos y baratos para seguir financiando más gasto populista sin demostrar intenciones de un ajuste serio.

El Gobierno insiste que la tasa de inflación bajará drásticamente en el segundo semestre. ¿Usted coincide?
Va a ser más baja que la del primer cuatrimestre simplemente porque ya se va a haber absorbido la devaluación del 65% y el aumento de tarifas. Pero queda la inflación base debida a la monetización del déficit del Tesoro y del déficit cuasifiscal del BCRA. Esa inflación es la preocupante y no veo ningún elemento concreto de política para enfrentarla, mas allá del anuncio de metas optimistas y de confiar, creo que equivocadamente, en la lluvia de dólares para financiar los déficits.

Asimismo, el Gobierno sostiene que el nivel de actividad comenzará a levantar y, mirando el 2017, Alfonso Prat-Gay se ilusiona con que el PIB puede subir 5% o más. ¿Cree que están dadas las condiciones para que la economía se ponga a andar?
Todo lo que baja eventualmente sube. El desafío es saber hasta cuándo va a seguir bajando y hasta qué nivel.

¿Perdió su chance el Gobierno de usar su “luna de miel” para blanquear la situación heredada y lanzar el ajuste que usted cree que necesita la economía, o todavía está a tiempo de corregir el rumbo?
La luna de miel de Macri se acabó al asumir. El mercado ya había descontado las medidas iniciales que mencioné al principio. La economía comenzó a caer ni bien se percataron que el resto del paquete simplemente era gradualismo y esperar que nos presten más.
Yo creo que el Gobierno debería arriesgar un poco más y anunciar algunas ideas fuerza que realmente representen un cambio respecto del gobierno anterior. Hasta ahora lo que se hizo es desatar los piolines con los que los Kirchner tenían atados los desajustes que se les habían creado en la economía. No se olviden que los Kirchner, mientras pudieron, tuvieron libertad cambiaria, pocas retenciones, arreglaron gran parte de la deuda y funcionaba el INDEC. Sólo cuando aparecieron problemas es que empezaron a atar todo con piolines.
Creo que básicamente las raíces profundas del populismo y el desajuste estructural están todas vigentes esperando.

Nota Rodriguez