En la Argentina el precio de la soja camina a la par del dólar


Infobae. 1 de julio de 2018.

Mientras el precio internacional de la soja no para de bajar, el mercado local sorprende con sus acentuadas subas en pesos.

Los valores de la soja en Chicago siguen su derrotero negativo, bajo la presión del conflicto comercial entre el gobierno chino y el estadounidense.

La tensión entre ambos países incentiva fuertes diferencias entre el precio FOB de origen estadounidenses en relación a los de Brasil, sobre todo, y de la Argentina, también.

Pero ésta no es la única razón del comportamiento negativo de los precios. En EEUU, las precipitaciones este año no han logrado demorar la siembra de soja. Los programas de implantación se han cumplido perfectamente. De acuerdo al Departamento de Agricultura de ese país (USDA), el 12% de la superficie de soja ya atraviesa el periodo de floración.

Este ratio es 7 puntos porcentuales superior al promedio de las últimas 5 campañas. Y se estima que una elevada proporción de los cultivos de soja se halla en condiciones buenas y excelentes, lo que conforma un cuadro mucho mejor al del año pasado. Así, las expectativas sobre una excelente cosecha son cada vez más firmes.

Para colmo, el dólar continúa, con vaivenes, fortaleciéndose frente a las demás divisas. Ello genera un escenario negativo para los precios, por la consecuente menor capacidad de demanda por parte de los países importadores de soja y sus subproductos.

No sorprende, entonces, que tanto el precio FOB Chicago, como el FOB Paranaguá y el FOB Rosario vengan desde abril en acentuada caída. La baja es generalizada, pero el declive es mucho más pronunciado en el caso de los precios de Chicago.

Lo que puede llamar la atención es el precio de la soja en el mercado interno que, en un cuadro interno, viene desenvolviéndose en aguda suba. Lo hace a pesar de la continua desmejora de los valores en Chicago.

A fines de abril, el precio de la tonelada en Rosario llegaba a $6.200. Hoy ha superado el nivel de $8.000. Se trata de un alza del 30%, en apenas dos meses. En el mismo período nuestra moneda se ha depreciado alrededor del 40%. Ustedes pueden preguntarse por la diferencia entre un ratio y otro. La respuesta se encuentra justamente en la baja del precio internacional que explica tal brecha.

Obviamente, la suba en los precios internos responde a la actual demanda de pesos que tiende a cero. Nadie quiere ser tenedor de moneda local. Así, el dólar en términos reales ha llegado a niveles similares a los del año 2010.