Cambio climático: la afrenta de Trump

Infobae. 5 de junio de 2017.

En estos días se han patentizado las posiciones enfrentadas del presidente de las murallas y el pontífice de los puentes. Entre quien antepone su escudo y quien abre sus brazos a los demás.

El mundo no logra detener o, al menos, amortiguar el cambio climático. Pese a las evidencias científicas sobre el aumento de la temperatura en el globo en alrededor de un grado centígrado, en los dos últimos siglos por la emisión de gases de invernadero, fundamentalmente, del anhídrido carbónico –CO2-

Es cierto que el avance plasmado en la Cumbre de París es gravitante. El acuerdo, que tomó años de negociación, involucra a países ricos y pobres con el fin de reducir las emisiones de los gases, a consecuencia del uso de combustibles fósiles.

Pero, Donald Trump acaba de decidir el abandono del acuerdo de EEUU. Justamente, el segundo mayor emisor del mundo, solo superado por China. Y si se toma el índice por habitante, el resultado es mucho mayor al chino.

Sin ningún sustento moral, Trump enarbola el lema América, primero. No es necesario ser muy perspicaz para caer en la cuenta de que, en realidad, lo que el lema revela es América, primero pero sola y aislada.

La afrenta del presidente estadounidense no sólo es contra el mundo en general, también se dirige al Vaticano. Hace pocos días, antes de abandonar la biblioteca privada en el Palacio Apostólico, Trump le expresó al Papa: "Gracias, gracias, nunca olvidaré lo que usted me ha dicho". Fueron sus últimas palabras. Minutos antes, Francisco le había entregado su encíclica sobre la ecología, Laudato Si. "Lo leeré", le había respondido Trump.

Mientras que el hombre de las murallas piensa que el cambio climático es, literalmente, un "cuento chino", Francisco trata de tender puentes y llamar la atención en el cuidado de la "casa común"

En un contundente mensaje, la Conferencia Episcopal de EEUU ya había defendido la posición del Papa. Allí se leía "Hemos promovido las enseñanzas del Santo Padre sobre el cuidado de nuestra casa común. La encíclica Laudato Si ha exhortado a las naciones del mundo a trabajar juntas en París para un acuerdo que proteja la humanidad y el planeta".

Y pocas horas antes de que Trump anunciara el retiro de EEUU del acuerdo, la Conferencia de Obispos Católicos de EEUU pidió al presidente norteamericano no retirar al país del Acuerdo de París. Los prelados hicieron este llamado para apoyar las "acciones prudentes para mitigar los peores impactos del cambio climático". Señalaron: "Nuestra Conferencia de Obispos ha promovido vigorosamente la enseñanza de nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, sobre el cuidado de nuestra casa común".

Así están hoy las cosas. Con el nuevo encuadre internacional, la Tierra sufrirá mayores niveles de calentamiento y se acentuará el deshielo en los polos y el aumento del nivel del mar. La irresponsabilidad de EEUU será pagada por todos. Vale preguntarse si el comportamiento de este país es otro síntoma de su decadencia. De la moral que precede a la económica y política.