Un debate que todavía está lejos de agotarse

La Nación. 8 de mayo de 2016.

Las prioridades de Prat-Gay y Sturzenegger los llevarán a seguir disintiendo por las tasas.

El contrapunto entre el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat-Gay, y el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger, promete tener varios capítulos más.

Es que el problema de fondo es la alta inflación que exhibirá el Gobierno en su primer año de gestión -de entre 30 y 35% según sus cálculos- junto al fuerte déficit fiscal.

El ministro dijo públicamente que le gustaría que las tasas de interés comenzaran a bajar, mientras que Sturzenegger señaló que su prioridad es el combate a la inflación.

"Lo que falta (para que bajen las tasas de interés que pagan las empresas) es que el Banco Central, que es una entidad independiente, encuentre cuál es el momento ideal para hacer ese recorrido; no hay duda de que eso va a ocurrir más pronto que tarde", dijo Prat-Gay.

El ministro, naturalmente, pone el énfasis en la necesidad de reactivar el nivel de actividad, algo que difícilmente ocurra hasta un momento cercano a fin de año.

De inmediato, Sturzenegger respondió que "cuando estemos seguros que la inflación bajó, vamos a acompañar con la tasa de interés".

Sin embargo, la semana última el Central, basado supuestamente en la reducción de la inflación "núcleo" de abril respecto de marzo, aceptó bajar "testimonialmente" la tasa de interés de las Lebac de corto plazo, de 38 a 37,5 por ciento.

El rector de la Ucema, Carlos Rodríguez, comentó a la nacion que "la tasa no la puede bajar porque si no, aumenta la base monetaria; lo que tiene que bajar es el déficit, porque la inflación no va a reducirse en forma mágica en el segundo semestre".

Según Rodríguez, "la tasa no es alta, es negativa en términos reales".

El ex presidente del Central Aldo Pignanelli sostuvo que "habría que bajar de a poco la tasa de la Lebac porque está frenando el consumo; una alternativa es subir los encajes para evitar que haya mucho traspaso al dólar; la pelea de fondo es la alta inflación y el fuerte déficit fiscal".

El ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen dijo que "hay un exceso monetario por el desbarajuste fiscal y hay que reemplazar los bonos inservibles del Banco Central por otros de la tesorería que sean líquidos. Primero deben hacer esta ingeniería y después, bajar la tasa".

Otro ex presidente del BCRA, Martín Redrado, señaló: "Para derrotar a la inflación, todos los funcionarios deben ir de la mano; y bajar el déficit, que este año será de 4,8% del PBI".