Argentina va a poder seguir financiando el gradualismo y el modelo va a seguir más o menos como está

Por Guillermo Laborda Investigador del Centro de Economía Aplicada Universidad del CEMA. y
Guillermo Kohan Periodista económico. Radio Mitre. Periodismo para Todos (Canal 13).

Con este encuentro, realizado el pasado 19 de octubre, la UCEMA inició el Ciclo de Análisis de la Coyuntura que coordina el periodista Guillermo Laborda en el marco del Centro de Economía Aplicada de la Universidad.

A continuación compartiremos algunos pasajes clave del diálogo con el primer invitado, el periodista Guillermo Kohan, para entender un poco mejor a la Argentina pasada, presente y futura.

Guillermo Kohan: La confianza del clima de negocios da la sensación de que mejora con las elecciones legislativas del oficialismo. No obstante, tenemos en alguna medida una Argentina muy cara para insertarse en el mundo, porque el atraso cambiario es consistente y, al mismo tiempo, hay récord de presión impositiva. ¿Qué es este gradualismo? Es básicamente bajar el déficit fiscal en forma lenta o no bajar mucho el gasto público. Ahora el gradualismo es posible porque hay financiamiento. Si no hay financiamiento, no hay gradualismo. Y como yo creo que va a seguir habiendo financiamiento, para bien o para mal, va a seguir el gradualismo. Y eso tiene que ver precisamente con el modelo de financiar el déficit fiscal con endeudamiento del sector privado, con ingreso de capitales. Creo que eso es lo que va a seguir y creo que va a seguir en el 2018 y 2019. Con lo cual considero que Macri tiene altas probabilidades de ser reelecto en el 2019.

Si uno mira la historia de Macri, siempre fue por la reelección: en Boca, en la Ciudad, y no tengo ninguna duda que también va a ir ahora a nivel de la presidencia. Con lo cual, eso también va a traer compromisos con sus aliados políticos. Y eso requiere seguir con el gradualismo porque cuando uno habla con el presidente sobre las inconsistencias que hay en materia económica (financiar déficit con atraso cambiario), las consecuencias del atraso cambiario se van a tener que resolver, y yo creo que lo hará en el segundo mandato.

Guillermo Laborda: Se está viendo como señal importante del marketing político un click de la sociedad; la marca peronismo ya no seduce tanto al votante como hace otras décadas.

GK: En alguna medida parecería como que el peronismo está pasando en este momento o está empezando a tener una crisis como la que tuvo el radicalismo después del 2001. La sociedad efectivamente le está pasando ahora al peronismo algunas facturas. Después del estallido de la convertibilidad, el peronismo se ocupó de que la sociedad se lo pasará el radicalismo. Cuándo Schiaretti dice en Córdoba que la derrota del peronismo en la provincia es culpa de Cristina, significa que, en alguna medida, la ola nacional ha beneficiado a Macri y ha perjudicado en general al peronismo, y especialmente al peronismo que ha quedado más identificado con Cristina.

Por supuesto que si la economía se tranca y si el 2018 es peor que el 2017, ahí puede crecer obviamente la posibilidad de la oposición, del mismo modo que si el crédito para la Argentina cae abruptamente. Pero, en definitiva, ¿de qué depende que a Macri le vaya bien en el 18 y el 19? Para mí depende de que haya crédito, que haya dólares disponibles.

GL: ¿Cuál es tu opinión del fenómeno Vidal o la vidalmanía que uno percibe en la sociedad?
GK: Este tipo de dirigentes políticos no aparecen todo el tiempo. Es un activo fundamental de Macri mirando su proyecto político. Como siempre, vamos a ver cómo resulta después la disputa por la sucesión de Macri y allí me parece que puede haber algún grado de cortocircuito pero falta todavía.

En alguna medida la decisión de Macri de comunicar que él sigue también es una decisión hacia adentro de Cambiemos, para que todo el mundo se tranquilice, siga trabajando en el mismo proyecto: María Eugenia [Vidal] para la reelección en la provincia de Buenos Aires y eventualmente Horacio [Rodríguez Larreta] para la reelección en la Ciudad.

GL: En estos dos años de gestión Cambiemos hay un cambio importante en obra pública ¿Influye en las elecciones lo que se llama ahora el voto asfalto o el voto cloaca o algo similar?

GK: No sé si es tan decisivo en términos de volcar el voto pero no hay ninguna duda de que el trabajo en vialidad es casi una revolución. En términos de ahorro de gasto público por contrataciones menos onerosas, en términos de precios eso efectivamente es así. Y en alguna medida también es un poco la marca que ha tenido Macri de que la ruta la van a construir, los puentes los van a hacer, y no es poco. Y en ese sentido se viene un desafío muy importante: para cumplir parte de las metas fiscales, el Gobierno va a tener que desacelerar el gasto en obra pública. Entonces hay una enorme expectativa sobre el régimen de inversión con participación público privada.

Pregunta del Público (PP): ¿Cómo ves el tema de las Lebac y la valuación de los activos argentinos, las propiedades y valores bursátiles?

GK: Cómo yo creo que Argentina va a poder seguir financiando el gradualismo y que el modelo va a seguir más o menos como está, creo que obviamente la tasa de interés en pesos le va a ganar a la inflación y la inflación le va a ganar al dólar. Me parece que los inmuebles también. La valorización de los activos, en la medida en que el proyecto de Macri pueda consolidarse, también va a mejorar. Creo que va a ser un buen año para los inmuebles el 2018, 2019, 2020.

Por ahí en el 2021 hay que empezar a largar. Pero todavía es un poco temprano para saberlo. También decíamos: ¿Qué haría yo si tuviera pesos? Bueno la mitad sin duda la llevaría Lebac y con la otra mitad compraría dólares, o compraría bonos en dólares al 5%, o compraría acciones. Algunos muchachos, que saben más que nosotros de la Bolsa, dicen que ya algunos precios, sobre todo de los bancos, están a varias veces las ventas. No sé si vendería dólares para comprar Lebac. Pero también es cierto que los dólares están baratitos.

Entonces fíjense que el atesoramiento de dólares por el sector privado se mantiene. La gente no necesita que nadie explique nada en la Argentina. La gente entiende todo. Ahora, ¿qué hacemos con los dólares? Compramos Letes o compramos los bonos provinciales. Lo que me explicaron a mí es que ahora no convienen los bonos largos porque aparentemente el bono de 100 años tiene un premio sobre el bono de 6 años que no tiene ningún sentido.

PP: En relación con la devaluación, te pediría más comentarios. Precisamente, uno por los ruidos que hay sobre la Reserva Federal, otro por la devaluación en México. Otro por la eventual ruptura del NAFTA. Otro porque Orlando Ferreres dijo que van a devaluar y, entre los argumentos que señaló, está el déficit de la balanza comercial. Y lo que dijo Remes Lenicov: devaluamos para bajar el gasto público.

GK: sobre la situación internacional, ahí es poco lo que uno puede anticipar. Pero vamos al tema de la idea de Orlando, que efectivamente la he escuchado atentamente. A ver, vamos a suponer que efectivamente la idea es así: ¿Cómo haría el Gobierno para llevar el dólar a 25 pesos? El Gobierno tendría que bajar violentamente la tasa de interés. El dólar se va a 25 y la inflación se va al 40. Tendría que renunciar Sturzenegger.

Tendría que cambiar el modelo económico. El presidente tiene una especie de debilidad por Sturzenegger, no se entiende muy bien por qué. Y la realidad es que yo no veo cómo. Bueno vos me podés decir, vamos a un tipo de cambio fijo, entonces vamos a un acuerdo con el Fondo y ponemos tipo de cambio fijo, y ponemos retenciones. Entonces así cerramos el déficit. Es otro modelo económico pero yo realmente no creo que eso ocurra.
PP: ¿Cómo se reduce la presión tributaria o qué instrumentos utilizaría?

GK: Bueno, ahí tenemos uno de los problemas más evidentes. Así como hay un sendero de reducción del déficit fiscal, va a haber un sendero muy gradual de reducción de los impuestos y un sendero eventualmente muy gradual de aumento de la edad jubilatoria.

PP: Comentaste durante toda la charla sobre esta doble cuestión que tiene el Gobierno con el tema laboral y el tema impositivo para el sector privado. Hay sectores como el textil, minero, y otros que no están tan beneficiados con este modelo económico y que están sufriendo muchísimo todo este atraso ¿No genera un perjuicio bastante importante a la hora de que se reactive todo el sistema económico?

GK: Yo diría que efectivamente hay sectores que van a estar más perjudicados con este modelo. El que venda bienes y servicios que no compiten con lo que te podés traer en una valija del shopping de Santiago de Chile, del shopping de Miami o del shopping de Encarnación, ese va a sobrevivir.

El que compita contra productos que te podés traer en una valija del exterior, ese va a sufrir. Veremos hasta dónde da la flexibilidad del tipo de cambio acotada, hasta dónde algún alivio impositivo. Por ejemplo, fíjense que para las economías regionales finalmente va a haber una reducción en las retenciones a la soja. Pero hasta dos mil toneladas.

Primero se dijo que iban a bajar las retenciones para todos, cinco puntos a partir del año 2017. Ya no van a ser para todos. Van a ser solamente para los que estén a más de 500 o 700 kilómetros del puerto. Y ahora se volvió a corregir pero hasta dos mil toneladas. Ahí tenemos un problema que yo creo que se va a poder compensar con el crédito. El crédito es el que va a mantener el consumo.