Prevención de Lavado de Activos

Al iniciar la 2° edición del Programa Ejecutivo en Prevención de Lavado de Activos, Lavado de Dinero proveniente del Narcotráfico y Financiamiento del Crimen Organizado en UCEMA, el tema obligado de introducción fueron las drogas sintéticas o de diseño. Estábamos a una semana de la tragedia de la fiesta Time Warp donde murieron cinco jóvenes y otros tantos se intoxicaron de gravedad. Tres meses después la causa terminó los trámites para cerrar la instrucción y pasar a juicio oral, y nosotros paralelamente terminamos nuestro programa con alguna conclusión o reflexión que pretendo compartir aquí.

¿Por qué comento esto? No nos deja de sorprender la modalidad en que el flagelo de las drogas se presenta de modo cada vez más masivo1. El narcotráfico y sus delitos conexos siguen mutando y continúan en la región en preocupante expansión, a pesar de los esfuerzos en dar batalla.
Nuestra región sigue siendo el principal lugar de origen de toda la cocaína fabricada en el mundo. El cultivo y la fabricación provienen de Bolivia, Colombia y el Perú. Ahora bien, la incautación de hoja y pasta de coca, así como el descubrimiento de laboratorios clandestinos, como es el caso de nuestro país, son indicadores para los especialistas que la refinación también se lleva a cabo en otros lugares de la región.

Argentina, según estadísticas que difunde la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito-UNODC con datos oficiales provistos por nuestro país, notificó el descubrimiento en 2014 de quince laboratorios clandestinos de refinación, fabricación de comprimidos, corte y empaquetado, doce de los cuales se dedicaban a la cocaína.
Asimismo, la ruta del tráfico de cocaína hacia Europa, sea por vía terrestre, fluvial o aérea, afecta a todos los países de la región, pero sobre todo a la Argentina, seguido por Brasil y Venezuela, antes de atravesar el océano. Según señala la UNODC, el tráfico por vía marítima es el preferido para las grandes remesas, no obstante la vía aérea es más frecuente. En la mayoría de los casos de incautación de cocaína señalados por Europa en 2014, la lista de los países de origen estaba encabezada por Brasil, seguido por Colombia y la Argentina.

En estas pocas líneas de opinión, solamente quiero hacer un llamado a reflexionar en la propuesta de una visión holística, tanto desde la academia como desde los distintos actores públicos y privados interesados. Es realmente trascendente tomar conciencia desde todos los ámbitos posibles y, en particular, desde las aulas, para seguir trabajando en ello.

“Nos encontramos enun momento bisagra (...) en materia de narcocriminalidad”
Entrevista de la Dra. Cecilia Lanús Ocampo a la Dra. María Florencia Farinella
La Dra. María Florencia Farinella es Profesora Invitada del Programa Ejecutivo en Prevención de Lavado de Activos, Lavado de Dinero proveniente del Narcotráfico y Financiamiento del Crimen Organizado. Ejerce como Secretaria de Primera Instancia del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°1 de San Isidro.
Sin duda, es una profesional acreditada y con profundo conocimiento de narcotráfico y criminalidad organizada desde los aspectos procesales y operativos. Su juzgado trabaja fuertemente en materia de narcotráfico. Es además enlace de la Cámara Federal de Apelaciones de San Martín con la Subcomisión Observatorio Judicial de la Comisión Judicial para la lucha contra el Narcotráfico, creada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación a través de la Acordada Nº28/15.


CLO: ¿Qué areas de trabajo debiéramos de focalizar/profundizar para que Argentina salga de la lista de países atractivos para la narco criminalidad y el blanqueo o lavado de dinero proveniente del narcotrafico y crimen organizado?

MFF: La problemática de las drogas, entendida como fenómeno de criminalidad organizada trasnacional, presenta diversas aristas que, en primer orden, demandan la definición de políticas públicas cohesionadas que atiendan a los múltiples planos de análisis y articulación.
Desde esa perspectiva, atendiendo al complejo entramado y las diversas manifestaciones de la problemática, su abordaje debe ser integral, multifocal y dinámico.
En el plano de la investigación penal, la complejidad del fenómeno obedece a las múltiples modalidades comisivas que el delito de tráfico de estupefacientes presenta (siembra, cultivo, guarda de materias primas o de elementos destinados a la producción o fabricación; la fabricación y producción, almacenamiento, transporte, distribución, tenencia con fines de comercio; y comercio); a la segmentación e interacción entre organizaciones criminales cuya actividad se ciñe a una o varias de estas acciones jurídico penal relevantes; a la impronta, dinámica y medios comisivos de las organizaciones criminales, según la droga que trafiquen, el territorio de injerencia, la envergadura de la estructura y los patrones de consumo.
A lo anterior se suma lo extremadamente lucrativo de la actividad ilícita, los ineludibles vínculos con la corrupción asociada, los altos niveles de violencia que impactan en mayor medida en los sectores sociales más vulnerables, y el lavado de dinero proveniente del tráfico de estupefacientes que -a la vez- financia otras actividades ilícitas, tales como el terrorismo y el tráfico de armas.
El fracaso de las políticas que se identifican con la llamada “guerra contra las drogas” y la crisis de los actuales sistemas legislativos, a partir del mercado ilegal de las nuevas sustancias psicoactivas (NSP), es el desafío que hoy presenta la temática a un Estado sin definiciones y acciones.
La problemática de las drogas se imprime en un contexto globalizado, razón por la que las acciones del Estado en el plano interno demandan un abordaje integral, multifocal y dinámico. Hacia la comunidad internacional, dichas acciones deben guardar coherencia con aquellas emprendidas a nivel hemisférico. Sobre esto último, destaco como un aporte valioso en la materia aquel que tiene lugar en el seno de la Organización de Estados Americanos, cuya principal virtud fue generar un espacio de debate en torno a enfoques no tradicionales sobre el tema.

CLO: ¿Qué otros delitos conexos han crecido en nuestro país al mismo tiempo que el narcotráfico? ¿Nuestro país cuenta con estadíaticas elaboradas por el Poder Judicial?

MFF: Ante el déficit de no contar con datos estadísticos nacionales, en la actualidad se accede al conocimiento de qué tipo de delitos se vinculan a la narcocriminalidad a partir del estudio de casos testigo que nos permiten conocer los delitos asociados ligados fundamentalmente a las disputas por posicionamientos en el mercado ilegal, en los ámbitos territoriales de incidencia, la protección e impunidad rentada, y el lavado de dinero en el sistema económico-financiero.
Nuestra Corte Suprema de Justicia de la Nación creó en el año 2015 la Comisión de Lucha contra el Narcotráfico, integrada por Magistrados del país con competencia específica en tráfico y contrabando de estupefacientes, contemplando dentro de su estructura la Subcomisión Observatorio Judicial que tiene la ambiciosa labor de concretar la primera estadística nacional en la temática, con el propósito ulterior de desarrollar políticas públicas que permitan identificar los déficits que el actual sistema de administración de justicia presenta, para direccionar los recursos en forma eficaz y eficiente.


CLO: ¿Qué rol de preponderancia debieran tener las universidades para colaborar en la lucha y prevención? En particular, ¿desde que tópicos el derecho y las finanzas pueden colaborar?

MFF: En el plano internacional nos encontramos en un momento bisagra frente a los serios cuestionamientos a las políticas emprendidas en las últimas décadas en materia de narcocriminalidad. Hablamos de un quiebre en el paradigma. Tal estado de situación demanda de las universidades la valiosa tarea de formar a los profesionales de mañana, dotándolos de las herramientas para asumir problemáticas complejas, pensadas en forma crítica y resueltas con autonomía.

CLO: ¡Muchas gracias!