Velocidad de circulacion

El gráfico muestra la trayectoria de la velocidad de circulación del dinero en Argentina desde enero de 2018 hasta mayo de 2019. La variable mide la cantidad de veces que el dinero debe rotar de mano en mano en un año para financiar las transacciones finales de la economía.

Si velocidad se hubiera mantenido constante entre febrero de 2018 y febrero de 2019, con una caída del PBI de 5.8%, como informó el INDEC, la tasa de inflación debería haber sido de 20% anual. Atribuimos la brecha entre este guarismo y la tasa verificada de 51% a una huida del dinero, en otras palabras, un aumento de la velocidad de circulación. En efecto, como ilustra el gráfico, la velocidad aumentó 26% en este período (desde 7,6 a 9,5). Note, además, que entre febrero y mayo de 2019 siguió aumentando.

O sea que el cambio de la velocidad explica nada menos que 31 puntos porcentuales de la tasa anual de inflación verificada en el período. Sin embargo, así como el aumento de la velocidad subió la tasa de inflación, la fuerte contracción del multiplicador monetario que se registró en el mismo período la bajó. Gracias a esta contracción, la oferta de dinero creció apenas un 13% en vez del 40% que aumentó la base monetaria. Y la tasa de inflación fue “apenas” un 51% en vez de un 87% anual.