La Nación
"Las
universidades se han convertido en las cunas de los futuros
empresarios" Sección
Economía | fecha de publicación
06.10.2002 Con
sus centros de emprendedores que capacitan y financian proyectos
Las universidades se han convertido en las cunas de los futuros
empresarios
La crisis potenció la aparición de cursos que brindan
las herramientas para vencer la falta de capitales y la burocracia
Los
centros forman redes de contacto con inversores y otros emprendedores
Enseñan a diseñar planes de negocios y entregan hasta
$ 50.000 en capacitación y $ 15.000 en efectivo
¿
Cómo predecir el futuro del mercado laboral y pronosticar
un menor nivel de desempleo? Quizá la respuesta sea
imposible de conseguir, pero hay una tendencia que permite
vislumbrar un
horizonte claro. Se trata del surgimiento de centros de emprendedores
en las
universidades.
Estos
clubes buscan potenciar a los estudiantes y ayudarlos a materializar
sus ideas, que serán las
futuras pequeñas y medianas
empresas del país y las principales generadoras de empleo.
Esta tendencia surgió en Europa y Estados Unidos y comenzó a
aplicarla a principios de los años 80. También
experimentó un
nuevo impulso con el boom de las punto com, que mostró que
un hombre y una idea podían convertirse en una empresa.
En
la actualidad, las universidades argentinas decidieron deshacerse
de la "herencia" educativa que preparaba
al futuro empresario para ser un empleado en lugar de un
empleador. Buscan que los egresados
puedan superar las barreras de un país que, por
su sistema económico y burocrático, no es
precisamente un medio apto para la incubación de
firmas.
Actualmente, "la
actividad emprendedora choca contra la falta de un mercado de
capitales que le permita
al entrepreneur acceder
a una fuente de financiamiento", explica José Dapena,
coordinador del centro de emprendedores de la Universidad
del CEMA.
Y
a ello se agrega una burocracia ineficaz. Según Silvia
Torres Carbonell, directora del centro de emprendedores del
IAE, un empresario demora como mínimo cuatro
meses en registrar su empresa, mientras que en Canadá el
lapso no sobrepasa los dos días.
Para
atacar estos factores los centros enseñan a los estudiantes
a diseñar un plan de negocios con el objetivo
de "disciplinar
sus ideas" para que puedan ejecutar sus proyectos.
Y
desarrollan una red de contactos en la que participan emprendedores,
mentores, especialistas e inversores.
Según explicaron los
académicos consultados por LA NACION, las
redes fomentan la integración y funcionan
a modo de caldo de cultivo de ideas.
Proyectos
viables
Además de la capacitación
que brindan en los seminarios, los clubes ofrecen
financiamiento, como en el
caso de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que premia
con 15.000 pesos al
ganador del Premio Plan de Negocios. Algo
similar ocurre con el IAE y la Ucema, que tienen los concursos
Naves y
Anual de Entrepreneurs,
respectivamente.
El IAE premia
a los ganadores con procesos de capacitación
valuados en $ 50.000, mientras que la Ucema
aprovecha su reconocimiento institucional
para
poner a los emprendedores frente a varios grupos
de inversores dispuestos a escucharlos.
El
centro del ITBA también brinda capacitación
y selecciona proyectos tecnológicos
para ser presentados a inversores. A los
emprendedores con ideas sociales o de otros
rubros los contacta
con organizaciones que se dediquen a esos
temas.
Eduardo
Perversi, director del centro, destacó que además
de trabajar con los futuros empresarios el
grupo buscará cambios
profundos. "Vamos a enviar al Gobierno
proyectos que promuevan el emprendimiento
y que no consistan solamente en la anulación
de impuestos", explicó.
La Universidad de Palermo también avanza con su club de
emprendedores, y según comentó Rafael Barbero, coordinador
del club, "lanzará este
cuatrimestre el concurso abierto UP y Banco
Río invierten
en tus ideas que brindará capacitación,
consultoría
y un premio en efectivo para la puesta
en marcha del proyecto".
Mercedes
García Bartelt |