Un pequeño gran secreto del marketing para las Pymes

Diego RegueiroPor Diego Regueiro

A24 8 de octubre de 2021

En la actualidad, la industria de la comunicación, la publicidad y el marketing parecieran estar dominadas por las grandes marcas. Sin embargo, las pequeñas y medianas empresas tienen un as bajo la manga. De qué se trata.

En la actualidad, el marketing parece dominado por las grandes marcas. Pululan sus carteles publicitarios por doquier en las principales avenidas y arterias del país; todo parece cooptado por las empresas de siempre, cuyos segundos de la tele (carísimos) los consumen en segundos, y hasta en la radio se escuchan en las tandas las mismas voces de locutores de marcas conocidas.

Ni el universo digital escapa de esta lógica, los banners más grandes, las presencias más conspicuas, las palabras clave más caras, parecen patrimonio de las grandes empresas.

A partir de este disparador, aparece una gran incógnita: qué les queda a las PyMES.

¿Sólo mirar el partido desde la tribuna?

¿Observar como el juego lo terminan ganando las grandes de siempre?

¿Es así? ¿Final, caput, c’est fini?

Definitivamente no.

Hay un juego en el marketing donde no todo es dinero y presencia. Es un juego donde las PyMES, si quieren jugarlo con determinación y ganas, tienen mucho para ganar. Ese juego tiene reglas particulares y las empresas tienen mucho para dar, y altas chances de triunfar.

Es el juego de la cercanía, la empatía y la flexibilidad.

Es el juego de contrarrestar la tecnología con humanismo pleno. Es el juego de presentar “cintura” donde mandan los procesos y las reglas rígidas. Es el juego de mostrarse atentos y al pie, contra las burocracias y los “no” a repetición.

Es el juego de la adaptación rápida vs las burocracias ascendentes y lentas. Es el juego de la pasión genuina, en lugar de “propósitos” armados y dictados desde afuera.

Es el juego de la creencia ciega en el producto propio, contra toda marea y sin testeos dubitativos. Es el juego de la creatividad al palo, de apostar plenos sin vergüenza ni excel, espontáneamente y a flor de piel.

Es el juego de las PyMES del corazón, que llevan en la sangre el mejor secreto para triunfar en el marketing: la certera convicción de que lo proponen al cliente le va a gustar, y mucho, porque los conocen bien y entienden como nadie lo que les pasa, sienten y necesitan.

Eso, PyMES amigas, es el pequeño gran secreto del marketing.

Persona
Diego Regueiro