Algunas reflexiones sobre el nuevo esquema monetario del BCRA

aler

Por Alejandro Rodríguez

El economista. 10 de mayo de 2019

El nuevo esquema le permite al BCRA vender dólares según considere necesario fuera y dentro de la zona de no intervención que ahora pasó a llamarse la zona de referencia cambiaria. El techo de esta zona se fijó en $51,45 hasta fin de año. Se mantiene el esquema de una meta constante para la base monetaria que se ajusta en base a las intervenciones del BCRA en el mercado de cambios (si el BCRA vende reservas se contrae la meta de la base monetaria).

El BCRA piensa que controlando la base monetaria controla el nivel de precios y por eso se puso el crecimiento 0% como meta, pero como tiene un motor prendido que sigue inyectando base a la economía (las Leliq vía sus intereses) y esto implica que necesita prender una aspiradora para retirar esos pesos. Las aspiradoras con las que cuenta el BCRA son dos, la venta de reservas o Leliq. La primera parece estar descartada y la segunda a la larga no sirve ya que es como intentar limpiar la casa con una aspiradora con el filtro tapado y la bolsa llena la cual deja de aspirar o escupe por otro lado la basura que absorbe. ¿Pero qué pasa en el corto plazo mientras la aspiradora funciona?

Mientras el BCRA absorbe los pesos de los intereses de las Leliq con más Leliq tenemos que el portafolio de activos en pesos del sector privado tiene que ir cambiando su composición e irse moviendo a una mayor participación de Leliq y menos de base monetaria. ¿Cómo hacemos que la gente quiera comprar más peras y menos manzanas? Hay que hacer que el precio de las peras baje en relación al de las manzanas. O sea que el precio de las Leliq tiene que bajar y la tasa de interés subir. O sea que, ceteris paribus, la tasa de interés de las Leliq en diciembre debería ser más alta que la de hoy. Obviamente que puede haber un aumento en la demanda de Leliq que nos lleve en la dirección contraria (como esperan que suceda con los nuevos plazos fijos web) pero también puede que la incertidumbre electoral haga que la demanda de Leliq se desplome.

Más allá del problema de las altas tasas para rato, ¿no debería haber bajado la inflación? No necesariamente. Muchos creen que la inflación no baja por culpa de la inercia inflacionaria. Yo creo que la inercia no es la responsable de la inflación a menos que llamemos inercia a cualquier cosa que pueda explicar la inflación además de los aumentos en la cantidad de dinero. Las altas y crecientes tasas de interés afectan la forma en la que hacemos transacciones aumentando la velocidad de circulación del dinero. El aumento de la velocidad nos indica que con el mismo stock de dinero ahora hacemos más transacciones. Desde septiembre, mes que tomaron como base para la meta original, los precios subieron casi 30% (56% desde abril 2018). La base monetaria aumentó 4% (30% desde abril de 2018), el circulante 8% (9% interanual) y los depósitos a la vista (cuenta corriente y caja de ahorro del sector privado) aumentaron 14% (28% interanual).

La velocidad de circulación del circulante no la observamos directamente ya que no vemos cuantas transacciones se realizan en efectivo, sin embargo, sí podemos calcular la velocidad de circulación de los depósitos ya que el BCRA publica los débitos totales que se realizan de dichas cuentas. El último dato disponible es que los débitos de las cuentas a la vista del sector privado crecieron 52% interanual en enero. Por lo tanto, la velocidad de circulación aumentó significativamente: 14% entre enero 2019 y septiembre 2018 y 26% interanual para los depósitos a la vista el sector privado. Este aumento de la velocidad de circulación se debe en gran parte a la suba de la tasa de interés que lleva a los agentes a hacer un uso más eficiente de sus activos (potenciado por las nuevas tecnologías financieras) y en mi opinión es consecuencia directa del programa monetario.

Persona
Alejandro Rodríguez

Proximos Seminarios

Publicaciones

Programas relacionados