Catarata de liquidez por las Lebacs

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Por Orlando J. Ferreres

La Nación. 13 de marzo de 2019

La enorme liquidez que hoy se registra sale o fluye o se canaliza desde las Lebacs (Letras del Banco Central) hacia distintos destinos financieros. La base monetaria sin estacionalidad no ha crecido en los últimos meses y tiene que dar cero de crecimiento hasta junio de 2019. Es muy difícil absorber toda la base monetaria líquida del país y aún más también el adicional un 1/3 de la misma, en tan poco tiempo. Por esta terrible razón, sobra el dinero cada día.

Estas Letras fueron creadas durante el gobierno de Eduardo Duhalde por Mario Blejer, Aldo Pignanelli y Eduardo Levy Yeyati, que fueron respectivamente presidente, director y asesor del BCRA cuando se inició la primera de estas licitaciones de Lebacs por 28 días y se pagaron en ese inicio tasas interés de 80 % anual en el 2002. Eran Lebacs de corto plazo.

Estas Lebacs llegaron al 134 % de la base monetaria en mayo de 2018 y alcanzaron máximos del 140 % de la misma en algunos días de ese año. Este es el dinero que está circulando sin saber exactamente adónde ir. No salió de la nada. Entendemos que se va a normalizar este ajuste hacia mediados de 2019, donde la inflación también se calcula que va a ceder y la actividad se va a estabilizar, en especial teniendo en cuenta la gran cosecha gruesa que se espera y el efecto del crecimiento de Brasil sobre la industria argentina:

¿Cuánto fue la base monetaria, en promedio, de mayo de 2018? En ese mes fue de $ 963.000 millones y las Lebacs eran es ese momento de $ 1.290.000 millones o sea duplicaban la base monetaria y aún le agregaban un 33 % más a todo lo que circula en el país más lo que está depositado por los distintos bancos en el BCRA en ese mes.

La base monetaria, al duplicarse y un 1/3 adicional por la eliminación final de las Lebacs a fines de 2018, significó mucho dinero que está rebotando en las Leliqs (Letras de Liquidez que solo pueden tener los bancos), el dólar libre, las Letes del Tesoro en pesos y dólares, en los plazo fijos, en las acciones en la Bolsa de Comercio, en otros bonos, en la inflación.

No es que ahora somos un país "bi-monetario", siempre lo hemos sido. En nuestro país siempre ha habido una alta preferencia por el dólar como moneda estable y esto no es nuevo. Solo que a estos valores del tipo de cambio en pesos ya no es aconsejable comprar los dólares, sería con riesgo de mínima ganancia o pérdida en el corto plazo, quizá de pérdida o sin ganancia en el mediano plazo y segura pérdida en el largo plazo.

Como dijimos las Lebacs las inició el gobierno de Duhalde en 2002 y continuaron operando con Néstor y Cristina Kirchner y se acentuaron más aún con Mauricio Macri, hasta convertirse en esa masa increíble de dinero que duplicaba y algo más a la base monetaria normal del país. Las Lebacs vienen de lejos, desde 2002, y se terminaron en sólo 7 meses. Por eso es que, además de devaluar en forma urgente el tipo de cambio en 2018, también hubo que hacer crecer la tasa de interés de las Leliqs hasta 60 % anual y luego llegó a 75 % anual en un máximo. Ahora bajó algo la tasa de interés de las Leliqs, pero sigue siendo muy alta, cerca del 60 % anual, cuando había llegado al 45 % anual en el momento más bajo desde que fueron creadas en 2018.

Las tasas de las Lebacs de 2002 fueron altas y llegaron en algunos meses al 120 % de interés anual e incluso con picos de 130 % anual en ese año, con un tipo de cambio que se devaluó casi 4 veces y se estabilizó finalmente en 3 $/u$s, pero con una inflación que fue de 41 % anual en 2002. A partir de 2003 fueron bajando las tasas de Lebacs y llegaron a un 35 % anual y luego fueron menores aún, hasta que se exageraron en algunos meses del 2018, y allí se crearon las Leliqs.

¿Cómo se va a resolver este terremoto monetario interno, cuya solución parecía muy difícil desde que se planteó, y encima con muy poco tiempo antes de las elecciones presidenciales del 2019?

Todo el esquema de corto plazo está muy claro:

1. Lebacs al 19.12.18 = de 134 % de la base monetaria a 0 (cero)

2. Déficit fiscal primario 2019 = 0 (cero)

3. Base monetaria sin estacionalidad = 0 (cero) de incremento hasta junio de 2019.

De estos objetivos de corto plazo, el de las Lebacs ya se cumplió y los otros se están sobrecumpliendo, así que lo más probable es que se alcance la meta también. El problema es recuperar una tasa de interés más normal y recuperar las tarifas de servicios públicos en términos reales para aproximarse a los costos respectivos y lograr una tasa de inflación menor a 30 % anual, un aumento del salario real para este 2019 que sea atractivo y lo mismo para las jubilaciones y pensiones, todo lo cual se va a ir cumpliendo.

Con las recuperaciones de actividad que son muy probables por la cosecha gruesa y Brasil mejorando podemos estimar con nuestro modelo matemático de 3100 variables un aumento de 4 % en el PIB para el momento de las elecciones que, comparado con el 5 % que estamos cayendo ahora, representa un 9 % de cambio de tendencia en la actividad, que va a ser bastante notaria para toda la población. Esperemos que este panorama pueda concretarse.

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Orlando J. Ferreres

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