Cómo se posiciona Argentina para enfrentar las negociaciones con el FMI

Juan Andrés Serur

Por Juan Andrés Serur

Perfil 7 de Octubre de 2020

Entre 2025 y 2035 se esperan vencimientos mayores a los U$S 90.000 millones. Si a esto se le suma un potencial acuerdo con el FMI, que probablemente implique postergar pagos, los vencimientos en los próximos años pueden volverse inalcanzables

Habiendo comenzado las negociaciones con el FMI en forma oficial, se escucharon las primeras declaraciones de parte del equipo de este organismo, que brindó indicios de cierta flexibilidad respecto a los puntos que encabezan la lista de preocupaciones en Argentina, especialmente el gasto público.

Días atrás, el organismo también declaraba que ve un ambiente constructivo de cara a un futuro. Si bien, esto parece ser un alivio para Argentina dado que ajustar las cuentas fiscales no parece estar en los planes de las autoridades locales, encarar un plan consistente y sostenible es vital para salir adelante.

Recientemente, el Ministro de Economía Martín Guzmán brindó una serie de entrevistas dejando en claro que no se encuentra en los planes ajustar el gasto público, lo cual no fue muy sorprendente, considerando la política que viene encarando el gobierno.

Como alternativa y de forma recurrente, políticos argentinos optan por subir los impuestos para “lograr un balance” de las cuentas. Sin embargo, es claro que esto no hace más que empeorar la situación. Asimismo, una licuación a través de una devaluación de la moneda puede ser otro de los potenciales caminos que el gobierno tenga en la mira. Sin embargo, estas medidas no son soluciones duraderas. Es claro que si los hacedores de política no toman decisiones de forma responsable, Argentina chocará con el peor de los mundos; recesión muy severa con inflación muy alta.

Nuestro país pasó por muchas crisis en materia económica, teniendo que recurrir al FMI de forma reiterada. Generalmente, países que llevan sus finanzas de forma sostenida y balanceada recurren a mercados internacionales logrando financiamiento a tasas competitivas. Sin embargo, Argentina parece estar muy lejos de esto, con un riesgo países rondando los 1400 puntos y tasas de financiamiento público exorbitantemente altas. Es evidente que las autoridades no aprenden (o no quieren aprender) de los errores pasados e insisten con aplicar una y otra vez las políticas que han conducido de forma reiterada a los mismos desenlaces negativos.

En este sentido, una propuesta y un plan económico sostenible son de vital importancia para lograr negociaciones exitosas con el FMI y evitar que la crisis argentina se profundice de forma descontrolada. Si bien, actualmente la pandemia mundial está afectando al planeta, la situación local es muy particular y compleja.

El futuro parece ser más difícil aún. Entre 2025 y 2035 se esperan vencimientos mayores a los USD 90.000 millones. Si a esto le sumamos un potencial acuerdo con el FMI, que probablemente implique postergar pagos, los vencimientos en los próximos años pueden volverse inalcanzables. Las proyecciones económicas no son positivas, en lo absoluto. Entonces, no es para nada descabellado pensar que Argentina va a volver a tener complicaciones para afrontar pagos en un futuro cercano.

Para el corto plazo, es probable que aspectos ligados al tipo de cambio sean uno de los puntos principales. Las restricciones y el manejo irresponsable de las expectativas de mercado en los últimos tiempos generaron severas distorsiones, atentando contra el consumo y el desarrollo de cientos de actividades con fuerte incidencia en la economía local.

El gasto público, más allá de la flexibilidad que a primera vista parece mostrar el FMI, es otro punto muy importante. La economía está paralizada, el nivel de pobreza es extremadamente alto y la tasa de desempleo ronda el 13%. Para empeorar las cosas, es muy probable que este número subestime la situación en gran magnitud, dado que muchos individuos sin empleo actualmente no están buscando trabajo por consecuencias del coronavirus. Sin embargo, cuando entren en el cálculo, la tasa de desocupación va a aumentar significativamente.

Asimismo, dentro del plan económico, es muy importante que se planifique de forma inteligente la política tributaria y laboral. Actualmente, ambas son extremadamente contractivas y perjudiciales para todos los ciudadanos. No olvidemos que la carga tributaria de Argentina se encuentra entre las más altas del mundo. Por ejemplo, la totalidad de los impuestos que debe afrontar una empresa es mayor al 106%, según datos del Banco Mundial, siendo la segunda más alta del planeta después Comoras.

Es muy importante que las negociaciones con el FMI sigan un camino amigable. Por su parte, Argentina debe presentar un plan consistente en el cual se compromete a poner en orden las principales cuentas, comenzando por el descabellado déficit fiscal. Políticas más flexibles en lo tributario son también necesarias para poner a la economía en marcha. Esto, entre otras cosas, va a calmar las expectativas y probablemente repercutir en el plano cambiario.

Las medidas tomadas en los últimos años desmantelaron al sector privado, el verdadero generador de riqueza. Entonces, revertir esta tendencia no sólo va a tener repercusiones positivas en las negociaciones con el FMI, sino que también en el futuro de Argentina y sus ciudadanos.

Las opiniones expresadas son personales y no necesariamente representan la opinión de la UCEMA.

* docente de la Universidad del CEMA

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