Es imperativo que se plantee una reducción del gasto para 2021

Diana Mondino

Entrevista con Diana Mondino

Río Negro 8 de Noviembre de 2020

Cada momento transcurrido durante 2020 es una verdadera caja de sorpresas, y al mismo tiempo un enorme desafío. En materia económica, Argentina sigue teniendo por delante los mismos problemas estructurales, pero ahora agravados por la pandemia. Para analizar este escenario, PULSO dialogó con Diana Mondino, economista y académica de extensa trayectoria y de una mirada aguda sobre la realidad del país.

PREGUNTA: Ocho meses después de la primer cuarentena ¿Cuál es su perspectiva del momento que atraviesa la economía?
RESPUESTA: Hay una serie de actividades, especialmente las que implican movilización y concentración de personas, que aun se encuentran en serias dificultades para poder trabajar con normalidad. Estamos hablando de actividades como turismo, gastronomía, espectáculos, deportes. Es probable que algunas actividades hayan estado funcionando de manera informal, pero por ejemplo la construcción en Buenos Aires, recién ahora está comenzando a ser autorizada en cuentagotas. Viajar por ejemplo, también sigue siendo una odisea, el transporte continúa con serias dificultades. Por lo tanto, si bien ciertas actividades se han ido flexibilizando, estamos lejos de haber llegado a la normalidad.

P: ¿Qué perspectiva tiene de cómo queda la economía tras la pandemia?
R: Eso depende del grado de aprendizaje que hayamos tenido. Si se aprendió de las enormes inter relaciones que hay dentro de una economía, creo que tendremos futuro y perspectivas positivas. Por ejemplo, abrir las escuelas significa que vuelvan los transportes escolares, que los kioscos puedan vender caramelos y que aumenten las ventas de zapatillas. Hay una enorme cantidad de actividades que se conjugan entre sí. Si comprendimos eso, hay posibilidades. Eso implica por ejemplo que mantener políticas de control de precios, no soluciona nada en absoluto, y que por el contrario afecta y distorsiona la capacidad de producción en muchos sectores.

P: ¿Se puede esperar un rebote rápido de la economía?
R: El punto es la capacidad para revertir el enorme desempleo que existe. Yo no creo que haya una reactivación rápida e instantánea. Los países con economías más rígidas como España, Italia, Inglaterra registran caídas de PBI mucho mas altas que países como EEUU, que tiene una economía más flexible. En EEUU se registró el mayor desempleo durante la pandemia, pero es también el país donde más rápidamente se redujo. Cuando la economía es flexible, la actividad puede caer rápido y se recupera rápido. Cuando es rígida, cae rápido pero no se recupera rápido. Argentina no tiene una economía flexible.

P: ¿La pandemia deja también una mejora en los procesos y un salto de competitividad?
R: Es sin duda un aprendizaje muy grande, y ha implicado además la necesidad de liberar ciertas restricciones. La realidad es que hay cosas que hacemos hoy obligadamente, que ya podían hacerse de forma virtual desde hace años. Hay actividades que de forma voluntaria han ido flexibilizando sus procesos para hacerlos más sencillos en este contexto. Hay otras que siguen siendo rígidas. Sigue siendo tortuoso transferir un auto o divorciarse. Pero si hemos descubierto que la firma de un escribano se podía realizar de forma digital, imagino que eso debería poder mantenerse en el futuro, y eso es más productividad. Bienvenido sea. Lo que debemos lograr es aplicar eso a la mayoría de los sectores.

P: ¿Cuál cree que es la clave para la recuperación en adelante?
R: En Argentina hemos tenido un shock de gasto para poder contener los efectos de la pandemia. Hemos tenido también un shock de caída en la recaudación impositiva, a raíz del freno en el nivel de actividad. Es decir que del déficit fiscal casi cero que íbamos a tener en 2019, pasamos a un déficit del cual no tenemos aun datos certeros, pero sabemos que será considerablemente mayor. Además, ese déficit ha sido financiado con emisión monetaria. Es imperativo que el nivel de gasto se reduzca, y que se aproveche la oportunidad para reordenar el sistema tributario.

P: Este gobierno ha logrado despejar el horizonte financiero de los próximos cuatro años ¿Por qué no se logra trasladar eso a las expectativas?
R: Es llamativo que en términos de acceso al crédito, estamos peor que antes de la re estructuración. Pero más llamativo aun, es que con el horizonte financiero despejado, se proyecte un déficit de 4,5% del PBI para el año 2021. Aun con la economía recuperándose y con mayor demanda de pesos, si ya nos avisan que la emisión monetaria va a ser mayor para poder financiar ese déficit, claramente la inflación va a acelerarse. Puede que hoy la inflación no sea una prioridad para el gobierno, y en algún punto hasta puedo estar de acuerdo con ello, pero el año que viene van a tener que prestar mucha atención al tema precios.

P: ¿Cuál es el origen de la incertidumbre?
R: Lo que genera incertidumbre es el cúmulo de emergencias que se estableció en diciembre del año pasado, las leyes adicionales que se han ido agregando, que van modificando las reglas del juego. Hablo por ejemplo de Ley de Góndolas o Ley de Teletrabajo, las cuales limitan la libertad y el margen de maniobra de los agentes. Además existe una componente política muy fuerte. El gobierno ha tenido muchos idas y vueltas en materia discursiva. Asumió con un discurso a favor de los jubilados, y la primer medida que adoptó fue suspender la fórmula de actualización de haberes jubilatorios. Cosas como esa, van derrumbando la confianza.

Diana Mondino es Máster en Economía y Dirección de Empresas (IESE - Universidad de Navarra).
Actualmente se desempeña como Directora de Asuntos Institucionales de la Universidad del CEMA, donde en 1987 se fundó el primer Máster en Dirección de Empresas en Argentina.
Hasta 2015 fue Regio Head para Latinoamérica de Standar & Poors, con sede en New York y responsabilidades sobre la companía en toda la región.

Persona
Diana Mondino

Proximos Seminarios

Publicaciones

Programas relacionados