El IBSA (India, Brasil y Sudáfrica) como estrategia de inserción global

Autor
Juan Battaleme
Medio
Clarín
Mes/Año
2 de agosto de 2023

El entrelazamiento de globalización y geopolítica explica la competencia internacional en el presente siglo. Mientras que la primera es acerca de flujos de comunicaciones, comercio, finanzas, ideas y personas, la segunda está ligada al posicionamiento adecuado para asegurar que dichos flujos contribuyan a la preponderancia de las naciones que lo controlan.

La globalización expande horizontes y riqueza, mientras que la geopolítica posibilita o bloquea accesos. La política internacional es el resultado del balance entre ambas fuerzas. No hay comercio exterior sin geopolítica.

Innumerables reflexiones se realizan, localmente, sobre la conveniencia -o no- de sumarse a los BRICS en tanto representan un orden internacional alternativo o “post-americano”.

Para muchos, representa una oportunidad comercial ya que Brasil y China son socios imprescindibles para la economía de Argentina. Además, abriría las posibilidades de expansión comercial a los mercados de India y Rusia. Acceder a un mercado de 3.268 millones de personas y U$S 27 trillones resulta por demás seductor para un país cerrado y en busca de complementariedad como la Argentina.

Este posicionamiento es defendido por quienes piensan una geopolítica de contrabalance al orden liberal occidental ya que, para Argentina, país mediano, pertenecer le permitiría “recuperar” el estatus de potencia media.

Sus miembros son capitalistas; tres democracias -con distintas intensidades de republicanismo- y dos autocracias. Militarmente, Rusia y China se encuentran cada vez más comprometidas en ejercicios combinados en el Ártico y en el indo-pacífico, India y Brasil lo hacen con Occidente, mientras que Sudáfrica pivotea entre ambos mundos.

Además de Argentina existen 24 aspirantes adicionales con diversas agendas, realidades y pertenencias geográficas. El BRICS es un proyecto de globalización sin sentido geopolítico para Argentina excepto para los detractores del orden liberal occidental.

Ahora bien, si se deseara darle sentido geopolítico, la prioridad debería asignársele a otro foro: El IBSA (India, Brasil y Sudáfrica). Conocido como la “trinidad del sur”, está compuesto por democracias. Creado a los efectos de promover el diálogo entre los tres países de mayor peso en el Océano Atlántico y el Indico por su conexión marítima, formando parte por un esfuerzo regional por proteger la globalización de manera funcional. Sumarnos, redundaría en dos beneficios concretos.

Primero, en desarrollar una estrategia comercial y política para el África Austral y otra hacia el Océano Indico, incentivando el ingreso a mercados asumiendo junto a nuestros socios la protección del comercio marítimo en sus áreas de responsabilidad.

Segundo, es una oportunidad para desarrollar una sociedad más vigorosa y profunda con India y Sudáfrica además de profundizar la integración naval con Brasil. El IBSA tiene un sentido de proyección naval a los efectos de mantener la ley y el orden en el mar, proteger los recursos marítimos verificando las rutas de los navíos pesqueros y los flujos del comercio que pasan por ambos océanos que derivan luego en dos líneas de comunicación secundarias una hacia el norte y otra hacia el sur de Sudamérica.

Para ello se lleva a cabo anualmente el ejercicio naval IBSAMAR, en Sudáfrica, a los efectos de darle vitalidad geopolítica a los compromisos de la globalización siguiendo la premisa de la libertad de navegación. Si la geografía es un destino y la geopolítica una guía, integrar el IBSA brindaría el espacio político suficiente para poner en valor la llamada estrategia “pampa azul”, integrando comercio, política exterior y defensa.

Juan Battaleme es profesor de Relaciones Internacionales (UBA-UCEMA)