Las tareas del hogar y su impacto en las oportunidades de carrera

Autor
Maria Alegre
Medio
El Cronista
Mes/Año
16 de agosto de 2022
Maria Alegre

Las familias modernas asumen todo tipo de formatos, desde familias mono parentales, pasando por parejas que viven solas, hasta hogares de familia extendida donde conviven diversos parientes que pueden abarcar inclusive varias generaciones. En todos los hogares hay tareas domésticas que deben realizarse inexorablemente, como limpiar y cocinar, o realizar compras. En muchos hogares pero no ya en todos, hay personas que requieren ser cuidadas y atendidas por otros, usualmente niños y/o adultos mayores.

Existe un relevamiento del INDEC de 2013, en base a la Encuesta Anual de Hogares Urbanos, sobre trabajo no remunerado y uso del tiempo, que señala que el 89% de las mujeres argentinas participan del trabajo doméstico no remunerado, versus 58% de los hombres. Entre aquellos que realizan este tipo de tareas, las mujeres dedican en promedio 6.4 horas por día, versus 3.4 horas los varones. Esto incluye tanto los quehaceres domésticos (con 87% vs 50% de tasa de participación, y un promedio de 3.9 vs 2.4hs diarias) como las tareas de cuidado (con 31% vs 17% de participación, y un promedio de 6 vs 3.8hs diarias).

El mismo estudio determina que, cuando se pone todo junto, el 76% del trabajo del hogar recae en las mujeres, y el 24% restante en los varones.

Todos conocemos familias en las cuales las mujeres se retiran del mercado laboral para asumir este tipo de responsabilidades. Por lo tanto, no debiera sorprender que, en el agregado general, las tareas del hogar sean realizadas más frecuentemente por mujeres. Al fin y al cabo, muchas familias eligen organizarse distribuyendo tareas y roles, donde algunas personas asumen las responsabilidades del trabajo fuera de la casa, mientras que otras toman a su cargo el trabajo hogareño. Y entre los primeros hay mayor participación de varones, mientras que es más frecuente encontrar mujeres en el segundo grupo.

¿Pero es esto tan así? ¿Qué pasa cuando las mujeres sí trabajan fuera del hogar? El Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de Voices! Research and Consultancy realizó un estudio de opinión pública a nivel nacional en 2015, que permite mirar este fenómeno teniendo en cuenta la participación o no, de varones y mujeres en el mercado de trabajo remunerado. El estudio se enfoca en madres y padres, o sea adultos que tienen hijos. Y encuentra que las diferencias entre hombres y mujeres en materia de tareas del hogar realizadas no cambian casi en función de si se trabaja o no fuera del hogar:

LABORES DEL HOGAR REALIZADAS EL DÍA ANTERIOR POR GÉNERO

¿Cuáles de las siguientes labores del hogar realizó usted el día de ayer?

Imagen eliminada.

Como puede verse en la tabla de arriba, las mujeres que trabajan y no trabajan tienen mínimas diferencias en términos de las tareas hogareñas que realizan. Además, en todos los casos las mujeres que trabajan realizan más las tareas del hogar que los hombres. Es interesante ver que la tarea que se reparte de manera más equilibrada es la realización de compras. También que, en algunos rubros como compras o lavar vajilla, los varones que no trabajan colaboran más, mientras que en otros como el cuidado de niños, colaboran aún menos que los padres que sí trabajan.

¿Cómo se vincula esto con las oportunidades de carrera? Las mujeres que trabajan disponen materialmente de menos horas diarias para el trabajo remunerado. Reportan además altos niveles de stress y casi nula disponibilidad de tiempo para sí mismas. Cuando negocian condiciones laborales, muchas veces deben priorizar la flexibilidad para atender demandas de su hogar por sobre otros beneficios como mayores remuneraciones, perjudicando su desarrollo de carrera.

En definitiva, si pretendemos tener espacios laborales más equitativos, necesitamos construir hogares más equitativos. ¡El trabajo empieza por casa!