Paros, piquetes y contrato social
Ya se ha convertido en una imagen casi habitual la del piquete que obstruye la circulación en la ciudad luego de haberse declarado un día de paro y aún en casos de no existir tal declaración. Esta situación puede ser considerada como una violación de un contrato social que, aún de manera implícita y también hipotética, regula (o debería regular) la relaciones entre los habitantes de un país o de una ciudad. En el comportamiento que habitualmente siguen los llamados piqueteros se observa una evidente violación de principios que suelen ser aceptados como normas de convivencia ciudadana.