La educación pública está condenada. ¿Qué hacemos?
Para terminar con la violencia y la indiferencia, nuestras escuelas deberan enseñar la importancia de la razón por sobre las emociones, del conocimiento por encima de los sentimientos, del juicio moral sobre el agnosticismo moral, y del autocontrol por sobre la autoexpresión. La destruccion del espiritu y las mentes de nuestros alumnos por parte del establishment se debe a que han usado a nuestros chicos como conejillos de indias para sus abyectos experimentos educativos. La mayor parte de nuestras escuelas públicas son desiertos intelectuales y morales.